Entrevista a Kristian Quintans, triatleta

Kristian Quintans Foto Ironman 3

Los sueños se pueden cumplir, siempre que vayan acompañados de trabajo, sacrificio y esfuerzo. Así lo demostró Krstian Quintans, que el pasado mes de octubre logró concluir una de las pruebas más duras del mundo del deporte: el Ironman de Hawai. Este triatleta popular, que levanta a diario la persiana del bar Etxadi de Zabalbide, decidió hace cuatro años que quería participar en la prueba estadounidense y completar 4 km de natación, 180 en bici y 42 corriendo de los que se compone la prueba. Este éxito le valió para lograr el Premio Bilbao en la gala del Deporte de Bizkaia 2016.


¿Cómo sienta recibir el reconocimiento de tu ciudad?
Es un orgullo ser premiado en una gala en la que estás rodeado de deportistas de tanto nivel, y si además puedes recibir un premio con el nombre de tu ciudad... poco más se puede pedir.

¿Cómo surge la idea de intentar participar en el triatlón más duro y conocido del mundo?
En verano de 2012 hice mi primer triatlón, y ese mismo octubre fue la primera vez que seguí el Ironman de Hawai. Al ver todo lo que movía aquella carrera y que no todo el mundo puede correrla fue cuando me di cuenta que algún día yo quería estar ahí.

¿Cómo fue la prueba?
Después de todo lo que tuve que pasar en 2016 no puedo poner ninguna pega a la carrera que me salió. Hice una natación un poco mejor de lo esperado, pero algo retrasado respecto a los mejores. En bici pude remonar posiciones a buen ritmo y con buenísimas sensaciones hasta que recibí una sanción bastante rigurosa, pero con tanto tráfico en bici era una cosa que podía pasar.

¿Eso le trastoco mucho los planes?
Intenté no descentrarme, no pensar en ello, volví a adelantar mucha gente y llegar en buena posición para la carrera a pie. Los primeros 16-17 kilómetros los hice a buen ritmo, pero luego el haberme pasado un poco más de la cuenta en bici intentando volver a remontar me pasó factura. Ahí tocó tirar mucho de cabeza y mentalidad en los últimos kilómetros.

Kristian Quintans Foto Ironman 2


¿Qué fue lo más duro?
El clima, sin lugar a dudas. Había un calor y una humedad a los que aquí no estamos acostumbrados, y eso que allí decían que otros años había sido mucho peor. En cuanto a la carrera, los últimos 25km de la carrera a pie. Se corre por una carretera en línea recta que parece que nunca termina y sin nada de público. Lo único que veíamos era gente que adelantábamos o nos adelantaba, y los rezagados que quedaban en la bici.

Si tuviera que quedarse con un instante...
Es imposible quedarme solo con una imagen. Desde que me clasifiqué en Barcelona hasta cruzar la línea de meta han sido muchos los momentos vividos. Lo mejor, sin ninguna duda, ha sido haber podido compartirlo con mi familia, mi novia y mis amigos. A mi aitite le hubiera hecho ilusión verme cruzar la meta, pero sé que desde donde está me estuvo apoyando y estará orgulloso de mi.

¿Cuántas horas entrena?
Es algo que varía según el momento de temporada en el que estemos, pero normalmente una media de 20 horas semanales, llegando a las 25 ó 26 horas en las semanas de más carga.

Además de entrenar, tiene que dedicar tiempo a su trabajo, familia... ¿Cómo lo hace?
Poder compaginar todo ha sido bastante complicado y he tenido que quitar tiempo a la familia para poder compatibilizar el trabajo y los entrenamientos. El deporte no deja de ser un hobbie y lo que nos da de comer es el trabajo. Hasta ahora para mí había sido bastante fácil poder cuadrar todo, pero este año hemos abierto un nuevo negocio y la cosa se ha complicado bastante.

Kristian Quintans Foto Ironman 4


El tiempo libre brilla por su ausencia
Desde el 1 de diciembre de 2015 hasta el 28 de septiembre que cogí el avión para ir a Hawai, sólo tuve 9 días de descanso en el trabajo. Teniendo en cuenta que trabajo de pie y detrás de una barra de bar, llegando casi a las 60 horas semanales, te puedes imaginar lo duro que ha sido preparar esta carrera. Pero también es verdad eso que dicen de que sarna con gusto no pica.

¿De dónde saca la motivación?
Saber que vas a competir en el Ironman de Hawai motiva a cualquiera. Somos cerca de 100.000 triatletas los que intentamos clasificarnos cada año, y ser uno de los 2.000 que toma la salida ya es un triunfo. Tener un entrenador y unos compañeros de entrenamiento como los que tengo ha sido también un gran apoyo. Poca gente, a parte de ellos, sabe lo que he tenido que sufrir y esforzarme este año para cumplir mi sueño.

A nivel personal, ¿qué aprendizaje ha sacado?
Toda la preparación me ha ayudado a ser más fuerte mentalmente y aprender a pasar de comentarios de gente que no me aporta nada. Durante el año, uno de los momentos más duros fue saber sobreponerme a la retirada en el duatlón de Aizarnazabal y todo lo que aquello conllevó. Mucha gente me criticó sin conocerme ni saber cómo soy y eso me hizo bastante daño. También hubo gente que consideraba cercana y me ha criticado. Esto me ha ayudado a ver que tenía bastante gente tóxica alrededor.

Kristian Quintans Foto Ironman 1
¿Y en el aspecto positivo?
Al margen de la familia, novia y amigos, quiero acordarme de dos personas especiales. Por un lado, de mi entrenador, Alberto Bravo, por haberme guiado estos últimos 2 años, sobre todo este último, en el que las circunstancias han querido que haya sido tan complicado para los 2. Y también de mi nutricionista, Juan Carlos Llamas, que debería haber entrado bastante antes en mi vida. Está haciendo un gran trabajo conmigo y sin su ayuda no sé si hubiera sido posible cruzar la meta de Hawai de día. Empezar a trabajar con él ha sido un punto de inflexión muy importante, y me ha demostrado ser un grandísimo profesional.

Llegamos al 2017. Nuevo año, ¿nuevas metas?
Ahora mismo no tengo ninguna fijada a nivel deportivo porque para mi va a ser un año de cambios. 2016 fue muy duro física y mentalmente y ahora necesito desconectar un poco de todo y salir de la rutina de la dieta y los entrenamientos diarios. Tengo que recuperar el tiempo que le he quitado a mi novia y mi familia, y es a lo que me voy a dedicar estos próximos meses. Seguiré entrenando y haciendo deporte, pero sin la presión de tener que preparar una u otra carrera. Lo que tengo claro es que queda Kristian para rato, y volveré a las competiciones cuando me vea con ganas y motivado para volver a competir.

IMÁGENES: IRONMAN WEB